En la fotografía una vista general del Tajo. El antiguo padrón de los Arrieros se va convirtiendo poco a poco en un bario urbanizado. Vemos como alternan las casas de techo, de uralita, los casarones y las chozas. Es principio de los años setenta.
El Tajo fue uno de los barrios más visitados y queridos por Jerome R. Mintz. Junto con el centro del pueblo son los dos lugares más fotografiados por el antropólogo americano.



El Tajo es una barriada, un arrabal, pero es la esencia del Casas Viejas tradicional. Esta barriada se formó al igual que el pueblo en un cruce de camino de dos cañadas, la de los molinos de Benalup y el padrón de los arrieros. Mostramos tres fotografías que demuestran que durante un tiempo aunque ya vivían gente en él seguía siendo  paso de ganado.
Se observa, e paso de las vacas que vienen de beber agua de la fuente de Baltasar. El primer casarón es el de “Perico Tarro”, después, el de Juan el de “María la Pata” y la choza de Manuel López. Entre los dos primeros se sitúa en la actualidad una de las entradas al campo de golf. Al fondo, los eucaliptos de Pareja y la casa de María Belica y Juan “Tio”.

Juana María Guerrero Jiménez: » Dice mi madre que esto son los cahorros. Eran vacas bravas que pasaban por el padrón del Tajo, e iba un caballista delante avisando al personal».

Durante bastante tiempo en el Tajo coexistió el uso como vía pecuaria y como lugar de residencia como se observa en esta preciosa foto. Vacas, gallinas, personas y la ermita al fondo.

 Las chozas se extendieron por la vía pecuaria de los Arrieros y alrededores (calle morita, la torre, el padrón…) hasta el punto que en los años sesenta era la zona del pueblo donde más chozas había. La mayoría de las veces la construcción se realizaba ilegalmente. El proceso era el siguiente; durante el día se transportaban los materiales al lugar elegido. Durante la noche, con la ayuda de los vecinos y familiares se hacia la choza. Luego venía la multa, pero la choza se quedaba como vivienda habitual de la familia.  El Tajo, por lo menos  hasta los años setenta se seguía pareciendo muchísimo al Casas Viejas de toda la vida, sin luz, sin agua, sin asfaltado ni urbanización, sin ningún tipo de infraestructura.  
A partir de los años cincuenta la barriada del Tajo fue la zona donde la choza crecía con más facilidad identificándose este tipo de vivienda con este barrio. En la fotografía de Mintz chozas sobre el padrón del Tajo.

El Tajo recibe su nombre por la forma brusca que tiene la mesa de hacer la transición hacia la vega. Esta fotografía es la parte de abajo

Estamos en los años setenta. Alternan casas de tejado a dos aguas, de uralita, casarones y chozas.

En la fotografía aparece la zona central del Tajo, por debajo del bar de Juan el Gallinito, al fondo los terrenos que hoy ocupan el campo de golf. Los dos hombres en bicicleta vienen de trabajar del cortijo Beancos.

De hecho es el último barrio que se urbaniza y en una fecha tan tardía como los años 90. Aún hoy están inconclusas las obras del mirador meridional. Aún hoy, la gente del Tajo dice que va a bajar a Casas Viejas como si el Tajo fuera una entidad diferente.

Una maraña de techumbres. La foto la toma Mintz desde la calle San Blas, se observa la parte bajo del Tajo, la calle la Torre, la calle Alcalá (en la foto apenas una vereda en dirección al tajo); además, entre las casas resulta fácil intuir las calles Benalup o Independencia. A la derecha la casa de Pedro Cózar y Barbara García. Un poco más a la derecha el casarón de Rafaela. La foto refleja la situación de finales de los sesenta y principios de los setenta, coexistiendo distintos tipos de techumbres y viviendas. La evolución iniciada en el Neolítico de chozo redondo o choza rectangular, casarón y casa de uralita está a punto de concluir en el dominio de la casa tradicional con tejado plano o a dos aguas con teja árabe. Al fondo lo que hoy es el campo de golf.
La foto constituye un precioso bodegón. La paredes de piedra y barro, se sirven de unos palos para el techo de castañuela. La bicicleta, la gallina y el perro completan  la escena

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