El 23 de diciembre de 2018 murió Miguel Sánchez yo publiqué un post sobre su muerte que es uno de los que más visitas ha recibido, en concreto 4473 marca el contador de blogger a día de hoy. Esta cantidad de visitas no se debe en absoluto a la calidad del artículo, sino a Miguel Sánchez el personaje al que iba referido. Con motivo del homenaje que la asamblea del PSOE le hace hoy a partir de las 13.00 poniéndole su nombre a la casa del pueblo, pensé en publicar la citación y el citado artículo. Pero de Miguel Sánchez González siempre hay cosas que decir, por eso he optado por un nuevo post.
Antes de ayer hablando con uno de sus numerosos cuñados, tanto políticos como civiles, me decía que como todos Miguel había heredado cosas de Miguel Sánchez su padre y Angelines González, su madre. De esta el amor por la cultura y el conocimiento, el saber estar en todas las situaciones, la prestancia, la necesidad de participar en la vida pública para mejorar las condiciones de la colectividad. De su padre la bondad, la humildad, la sonrisa, la necesidad de ser útil y ayudar siempre, si había que optar él se inclinaba porque la influencia del padre era ligeramente superior a la de la madre. A mí me pareció curiosa la información y cuando he decidido escribir este artículo me ha parecido oportuno anortarlo.

Pero voy orientar el post más por la huella que ha dejado Miguel Sánchez González a tres niveles; amigos, familia y partido, como ya apuntaba en el anterior articulo que escribí sobre Miguel: «Eso es lo que yo quiero transmitir de Miguel Sánchez con motivo de su muerte; que era un hombre que ha dejado huella como político, que se dedicó a buscar el bien colectivo por encima del individual. Un señor de los necesarios, de los que dignifican la cosa pública y de los que ahora, precisamente cuando él se ha ido tan repentina y dolorosamente, estamos tan necesitados. «

Una de las divisiones que más me gusta hacer es que hay dos clases de personas con respecto a la huella que dejan; los que siembran vientos y recogen tempestades y los que siembran trigo y recogen trigo. Miguel es de estos últimos. En el caso de los amigos se vio claramente en el entierro, en la entrega de la medalla honorífica el 20 de marzo o se va a ver esta tarde. Escribía yo en el arterior artículo: «Esas virtudes de inteligencia, moderación, amabilidad, compromiso, diplomacia…la aportación de Miguel a la historia de este pueblo. Siempre liderando grupos, de los que él a su vez era un componente más. En la AMPA, en los partidos de fútbol, en los actos institucionales, en la Sauceda (memorable como conseguían darnos de comer a tanta gente a la vez), en la cabalgata de Reyes, en el Ayuntamiento, en las comidas… Miguel siempre estaba allí, con una sonrisa, dispuesto a atender al que necesitara algo y a echar un cable para que la cosa siguiera funcionando. Nunca quería molestar, siempre quería agradar, solo que el río fuese fluyendo».

Conocía a Miguel bastante y nunca vi a nadie que hablará mal de él o que se considerara su enemigo. Es más en una fiesta de la independencia estábamos juntos cuando se declaró una gran pelea, los dos acudimos a separar y por ello le dieron una paliza. No se lo tomó a mal y actuó con plena normalidad. Su amplísima familia, de esa de base anchísima, que se parece en el buen sentido de la palabras a la familia italiana, siempre han reconocido a Miguel Sánchez y Nina Moreno como el núcleo de una trama que funciona tan perfectamente que despierta envidia sana a los que los conocemos, por lo menos a mí. No ha hecho falta que se muriera para que les reconocieran su valía y necesidad, lo hacían día a día. Además, tras su muerte la familia sigue funcionando como un bloque compacto como se va a demostrar en el homenaje de hoy.

En el tercer elemento el del partido, como viene más al caso, me quiero detener un poco más. Ya vimos en el anterior artículo como Miguel entra en política de mano de la CUB para luchar por la segregación, luego, como recogí en el testimonio de un amigo mío:”Miguel no era político, él buscaba sólo la Segregación. Era tan buena gente, que al único que convencieron de los que iban por la CONCHI en el PSOE fue a él” Desde 1991 que entró a militar en el PSOE hasta 2018 que murió fue un hombre de partido, partido, aunque se llevará bien, lo cortes no quita lo valiente, con miembros de otros partidos. Hay dos etapas claramente diferenciadas por el año 2003 donde las circunstancias le obligaron a no presentarse como concejal. En la primera fase fue un destacado miembro del equipo que formó y modernizó el pueblo tal y como lo conocemos. Trabajador incansable, siempre puso lo intereses colectivos del pueblo antes que los suyos. Cuando dejó de ser concejal siguió participando en todas las asambleas y eventos, en las pegadas de carteles o en las elecciones como apoderado. Esa figura de militante de base que pese a haber sido número dos y haber perdido preponderancia sigue participando como el que más tiene una valía que me parece necesario destacar. Pero la política no es agradecida y menos en los pueblos pequeños que a veces se convierte en un infierno. Se me viene a la cabeza aquella frase que dice que las palabras conmueven, pero los ejemplos deberían arrastrar.

Pienso que Miguel Sánchez González no vio reconocido en vida su esfuerzo como político en las dos etapas, por ello me parece tan interesante que la asamblea local del PSOE, en su primera actuación relevante después de la marejada que supusieron las elecciones de mayo de 2019 haya decidido hacerle este homenaje y ponerle el nombre de Miguel Sánchez González a la casa del pueblo. Me parece un acto sincero, valiente y necesario.
El hecho de no pertenecer a ningún partido me permite escribir que una vez abierta la caja de pandora se ha vuelto a descubrir que al fondo de la caja lo único que quedaba es el espíritu de la esperanza, lo último que se pierde. Y en este caso envuelta en la cara, la sonrisa, el saber estar y la amabilidad de Miguel Sánchez. Me parece que el acto de esta mediodía no es un acto de partido, es un evento del pueblo y para el pueblo, que cuando se ponga en el contexto debido nos demostrará que estamos viviendo un momento histórico y que Miguel siempre sembró trigo, por eso ahora nosotros podremos hacer pan.