«Este post lo voy a basar en dos fotos en las que aparece mi abuelo Manuel Barberán Calvente. Era conocido como Manolo el municipal, la gente mayor siempre me decía de él que era muy serio, muy recto pero muy amable y dispuesto a ayudar siempre a quien lo necesitara. Pregunto a mi padre y a mi tía MarÍa Luisa como llegó a ser municipal y ellos me dicen que fue mutilado de guerra y le dieron ese puesto.
La foto en la que aparecen 3 hombres mi abuelo es el de la derecha, esa foto es del año 46 y aparecen a la izquierda Alfonso Vela, en el centro José Solano ( que no era municipal) y mi abuelo Manuel Barberán Calvente. La otra foto es de años después aunque no saben decirme fecha exacta y parece que fue hecha en la calle San Juan a la altura de lo que es hoy en día es el estanco. Como digo arriba le dieron ese puesto por ser mutilado pero también porque sabía leer y escribir, aprendió con mucho esfuerzo, antes de ser municipal trabajaba en el campo y cuando llegaba se ponía en la puerta de la escuela, el maestro Don Manuel Sánchez lo invitaba a entrar y a sentarse en la fila de atrás y poco a poco consiguió aprender. Luego este maestro le ofrecería a mi abuelo el cobro de los recibos de la luz, que compatibilizaba con su trabajo de municipal. Mi tía Rosa le ayudaba a poner en orden alfabético y por orden de calles los recibos para facilitarle el trabajo.
He oído contar que entre sus funciones estaba vigilar que las mujeres no lavaran la ropa en las fuentes, vigilar las calles, hacer de sereno, avisar y acompañar al médico Becerra donde lo necesitaran. Los vecinos lo avisaban fuera la hora que fuera si alguien se ponía enfermo. Además de Alfonso Vela y mi abuelo me cuentan que había otros dos municipales: Muriel y Miguel García. No sé si existe algún registro de quienes fueron los primeros municipales del pueblo, no he podido saber si antes de ellos hubo otros. MI abuelo falleció en enero de 1970, con sólo 61 años.
A mi me ha servido para recordar a un abuelo que no conocí y del que he oído hablar con ucho orgullo y cariño. La figura de los municipales ha cambiado mucho».
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| Miguel García Alcantara en la calle San Juan. Foto Mintz |
Con algunos datos que yo tengo le voy a completar el post a mi amiga Paqui para llegar a las 700 palabras que tengo establecidas como media. Consta el nombramiento a principio del franquismo de Antonio Muriel Guerra el 13-9-1946 como policía municipal y los posteriores de Alfonso Vela, Manuel Barberán y Miguel García Alcantara. El cuartel de la guardia municipal estaba en la plaza del Pijo, en un cuarto en el antiguo ayuntamiento, que servía a su vez de comisaría y depósito de la cárcel. Tenían muy pocos recursos, el hecho de que el pueblo dependiera de Medina les condicionaba.
Dentro del cuerpo de municipales de Benalup no existía jerarquía alguna y todos ellos estaban a las órdenes de Medina y en Benalup de los funcionarios del ayuntamiento Andrés Mota y Antonio Fernández. Eran el segundo cuerpo de seguridad en el pueblo que dependía como su nombre indicaba del municipio, mientras que la guardia civil, de carácter militar dependía del gobierno central, a través del gobernador civil de turno. Tenían funciones distintas a los guardias civiles, además del carácter militar de estos segundos, se diferencia en el ámbito de actuación, los municipales solo se ocupan del casco urbano, mientras que los guardias civiles lo hacen de todo el término municipal. Los guardias municipales tenían un carácter menos estricto y tenían más implicación con la población local que los guardias civiles, por esas funciones y características que he comentado. En la memoria colectiva de muchos benalupenses reside aún la imagen de estos municipales que hacían como perseguir a los chavales que jugaban al fútbol en la Alameda.
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| Migual García Alcántara. Foto Mintz |
De los sólo 4 miembros en plantilla, sin apenas recursos tecnológicos y deficientes condiciones en las instalaciones y condiciones laborales, hemos pasado en la actualidad a un subinspector jefe de policía y 13 policías locales y suficientes (siempre se puede mejorar) recursos tecnológicos, instalaciones y condiciones laborales. Como concluye Paqui Barberán en su artículo es cierto que los policías municipales, como todo en esta vida, han cambiado mucho.
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| Antonio Muriel Guerrra. Foto Mintz |




