Este post aunque se basa en las fotos y los datos por el trabajo de Ignacio Vázquez es cosecha particular de quien suscribe. Primero tengo que reafirmarme en el gran trabajo que hizo Ignacio. No cortó y pegó nada, sobre algo que no entendía. Sino que investigó sobre temas muy cercanos a él y los trasladó a su trabajo con su vocabulario. Evidentemente a este trabajo le puse la calificación perfecta; un diez.
Estos cambios analizados me llevan a una conclusión. El proceso de modernización, capitalización y mercantilización de la caza ha creado un gran impacto medioambiental en la finca Isla Verde. No sólo que el venado ha sustituido al corzo, o que la presencia de jabalí cruzado sea asfixiante, sino también que han desaparecido especies como el conejo y que la cantidad, variedad y calidad de la fauna ha mermado mucho. Por otra parte, el hecho de que a partir de los setenta el bosque dejó de estar humanizado ha repercutido negativamente desde el punto de vista ambiental.
Recordemos que en una finca donde ya se hacían batidas en el siglo XIV para cazar jabalís y osos ahora solo se caza a rececho, durante los fines de semana, con lo que de paso se impiden otras actividades tradicionales como la recolección de frutos silvestres por parte de la población local. Y ya no sólo se pierden valores medioambientales, sino también los mismo cinegéticos. Si en el siglo XV, con la Edad Moderna y la aparición del arma de fuego contribuyó a que desaparecieran especie de esta zona, como los nombrados osos, esperemos que el proceso de capitalización y mercantilización reciente y extremo no nos conduzca a otro desastre ecológico de similar rango.
Parece claro que es necesario consolidar el paradigma del desarrollo sostenible, que compatibiliza el desarrollo económico con el respeto al medio ambiente, recordando aquella frase de que “LA NATURALEZA NO ES UNA HERENCIA DE NUESTROS PADRES, SINO UN PRÉSTAMO DE NUESTROS HIJOS”
Por otra parte, este post hace el número 30 de los que le he dedicado al patrimonio cultural familiar de Benalup-Casas Viejas. Es el último. Los 30 están basados en trabajos hechos por los alumnos con la colaboración de familia y amigos para la exposición de 2017. La verdad es que me parece una buena forma de acercar nuestro patrimonio a nuestra comunidad, al mismo tiempo que es la comunidad escolar la que investiga y transmite ese patrimonio que es de todos y que debemos proteger. Y me parece que no hay mejor manera de hacerlo que investigando sobre él y difundiendo el fruto de esas investigaciones.
