No tenía pensado escribir sobre rutasbenalup.es (fácil de recordar) por ahora. Quiero hacer una serie para el blog, con cada una de las rutas, explicándolas pormenorizadamente. Estoy convencido de que si queremos desarrollar el turismo benalupense, hay que empezar con que el pueblo sea conocido y valorado por sus propios habitantes. Es un principio básico que aparece en los manuales que hablan sobre como desarrollar el turismo local.
Pero bueno como no sé decir que no, aquí me tenéis comentando el acto del jueves 25 donde hubo más gente de la que yo me esperaba. Habló la concejala de turismo, el alcalde, yo, Miguel Ángel y Cristina, la técnica de turismo. Se dijeron cosas muy interesantes, pero Cristina remarcó la diferencia que hay entre la concepción de la gente del pueblo sobre su misma localidad (“aquí no hay nada, esto es muy chico”) y la de los turistas que la visitan “que se van encantandos”. También quiero hacer una rápida mención a la intervención de Miguel Ángel. Él fue el que tuvo la idea de este proyecto y el que se ha encargado de coordinar toda la parte técnica. Enfatizó en las posibilidades que tiene la página, en las oportunidades que alberga y en el carácter altruista de los autores del trabajo. También dijo que aquellos negocios que quieran publicidad en la página se les pone gratuitamente, a cambio de que pongan un logotipo en su establecimiento de rutasbenalup.es.
En mi intervención yo dije, como responsable de la parte de contenido, que si se nos había olvidado cualquier establecimiento, que no conociéramos o no habíamos considerado necesario incluirlo en estas rutas por Benalup-Casas Viejas con la simple comunicación del interés de que aparezca es suficiente para hacerlo. Dije que había 313 fichas en estas rutas y que a partir de ahora no se podía decir más que en este pueblo no hay nada que ver o visitar, pues hay 313 cosas que se pueden hacer. Y le eché la culpa al tradicional fatalismo (interesado y fomentado por los que salen beneficiados de él) que hace que mientras esta zona tradicionalmente ha sido muy valorada por gente de fuera (Abderrán II, Alfonso XI, Francisco Franco, Juan Carlos I…), lo ha sido muy poco por la gente que vive en ella. La misma tesis que Cristina García, la técnica de turismo.
Luego vino el tercer tiempo y el momento de las valoraciones. A mí me gustó la idea de la intención del Ayuntamiento de trasladar al casco antiguo la oficina de información y turismo. No es una cuestión de dinero, sino de actitud. Lo mismo que se presente un proyecto como este que hemos realizado David, Miguel Ángel y yo. O la iniciativa de Gonzalo y Alexis sobre la encuesta de la Morita. Pero sobre todo me encantan las informaciones, mitad oficiosas, mitad clandestinas, que hablan sobre que las negociaciones para solucionar el problema de la Morita o del Tajo de las Figuras se están produciendo. Ya se ve luz desde la profundidad del tunel. El problema sigue siendo el mismo, lo justo, necesario e ideal se sigue enfrentando y topando al PGOU, lo pragmático y la cera que arde. Pero las actitudes han cambiado y la gente que participa en los intentos de solución han ganado en cantidad. Parece ser que se está imponiendo progresivamente que el patrimonio cultural y el turismo son tan importantes que bien vale una misa o una negociación.
Si mi abuela tuviera ruedas sería una bicicleta. Pero los síntomas son evidentes de que la situación ha cambiado y se otean buenas perspectivas en el horizonte. El patrimonio, su disfrute, su conocimiento y su protección se ha convertido en algo importante para los benalupenses y eso, para desgracia de algunos, cambia las reglas del juego. No obstante, cada vez tengo más claro que lo mismo que es imprescindible que la gente conozca su pueblo para que a la de fuera le apetezca visitarlo, también es indispensable que esté convencida de que el patrimonio de B-CV es suyo, que necesita conocerlo para entenderlo y valorarlo y que nos va mucho en ello. No solo por una cuestión económica, que también, sino por una cuestión de dignidad. En la medida que consigamos extender esta convicción estaremos más cerca de conseguir aquello tan básico y antiguo como que la tierra y sus frutos deben ser disfrutados por quienes la trabajan y habitan. El problema siempre fue la tierra.
Los vídeos, al igual que todo el diseño de la página, es obra de Miguel Ángel Moreno Cortabarra.

