Como ya he comentado en alguna ocasión, mi apellido Cabañas, viene de mi abuelo Juan Cabañas Salvador, hermano del Gallinito. Por tanto tengo raíces en Benalup y su entorno. Hoy os cuento una historia de cuando mis padres eran novios.
Mi padre entabló amistad con gente de Benalup, entre ellos con los albañiles el Sherif, y el Fogarina, es decir los hermanos Manuel y Francisco Sanchez Lopez. Asiduos a Benalup, y nacidos realmente en Los Badalejos.
En una ocasión , por navidad, fueron desde Cadiz, en moto, al Soldao, a comprar pavos vivos para las fiestas. El regateo del precio con Pepe, los llevaron los hermanos Sánchez, ya que por ser de la zona y tener cierta amistad, serían mejores negociadores que mi padre. Eran unos pocos de pavos los que iban a comprar, y de ahí la presión por obtener mejor precio. En un momento dado intervino uno de los hijos de Pepe, torpemente para reprochar al padre que le estaba poniendo un precio más caro que a otro vecino El padre no tuvo más remedio que ceder, no sin antes afeale al hijo haber intervenido y estropearle en parte el negocio de aquella multitud de pavos, que iban a ir para Cádiz. Al final se cierra el precio.
Cada uno de los de la pandilla salieron con su pavo vivo a lomos de la moto, como si de un acompañante se tratara. Imaginen el curioso espectáculo de ver por la carretera, camino de Cadiz, una fila de motos con motorista y pavo cada uno. Al llegar a las puertas de Cádiz, aceleraron, para eludir el pago en el puesto de los consumistas. Fueron huyendo uno a uno. Menos mi padre, que fue parado. Quisieron obligarle a pagar el impuesto de consumo de todos los pavos. Pero el juro y perjuro que no conocía de nada al resto de la comitiva.. Al final pagó por un solo pavo. Repartiendo luego el coste entre todos los amigos. Hoy los pavos se compran de otra forma, ¿verdad?


